Experiencia Proyectos (Fase 2)

Grupo 1: Guía Acoso sexual callejero

“En esta segunda fase del proyecto de “Autodefensa en situaciones de acoso sexual callejero”, nos hemos enfrentado a un proceso de reconocimiento interno, pues al establecer y al buscar información sobre guías y pautas de actuación ante casos de acoso sexual y agresiones sexuales en espacios públicos, nos damos cuenta de que nuestra voz y nuestro cuerpo también pueden ser armas contra estas violencias permitidas y toleradas socialmente, e incluso asimiladas como algo positivo al acervo cultural.

Por lo tanto, debemos conocernos muy bien a nosotras mismas, reconocer nuestro espacio vital, saber qué queremos y qué no, y que este saber de nuestro propio deseo sea lo más importante a la hora de establecer nuestros límites, es decir, debemos confiar en lo que deseamos, lo que queremos, nos estamos obligadas a permitir absolutamente nada que no haga sentir incómodas.

El autoconocimiento es fundamental para identificar las violencias sexuales cotidianas de las que somos objetos, pues si no las identificamos no podemos actuar, y para ello es necesario realizar una reflexión profunda sobre qué es para nosotras la violencia; qué situaciones nos han hecho sentir mal en los espacios públicos; qué estereotipos sobre nosotras mismas tenemos interiorizados por la cultura patriarcal que no nos permiten identificar esas violencias cotidianas.

A partir de este momento, solo nos queda conocernos e imponer nuestro deseo y nuestro derecho a caminar por el espacio público sin ser molestadas, es entonces cuando podremos poner en práctica las estrategias físicas y emocionales para enfrentar la violencia sutil o no tan sutil que estamos sufriendo.

En resumen, el empoderamiento es básico para poder actuar ante cualquier agresión sexual de cualquier tipo y debemos trabajar la seguridad y la confianza en nosotras mismas para apropiarnos del espacio público en el que el patriarcado solo nos permite estar si aceptamos las relaciones de poder que nos impone del hombre sobre la mujer.

Creo que parte del reconocimiento que se hace hasta aquí de lo fundamental de apropiarnos de un espacio respetable también en la esfera pública, ha hecho que nos cuestionemos nuestros límites y los límites que deben en cierta forma regir la vía de la seguridad para mujeres que tengan a su alcance esta guía, y salvaguardar siempre el mayor grado de seguridad y bienestar, sobre todo en países donde el estado de derecho es fallido y en donde por menos de un reclamo, se hace llegar la muerte. Creo importante reconocer que hay límites incluso para los más optimistas, y habrá formas de generarnos la justicia que no siempre propongan un enfrentamiento directo con el agresor. No obstante que estas son más bien situaciones particularizantes y no el grueso de una población con vías de civilidad como las grandes ciudades y los países en menos conflictos internos que por ejemplo la situación de los ciudadanos de México y otros países con índices de violencia en un momento complicado. Todo esto ha hecho que tengamos incluso nosotras que lidiar con nuestros propios temores, de los que no estamos exentas, que van más allá del plano individual, y que hacen mella en el plano social, cultural, público  de un espacio en alza a la VBG.

Es fundamental en un proyecto como este, dar cabida a escenarios imaginarios que nos permitan alcances realistas y avanzar en contextos donde las condiciones nos permitan un avance, situación por demás que nos motiva y nos llena de orgullo y grandes esperanzas de reestructuración del espacio público. Seguimos en pie de lucha, y esperando lograr mucho más.

Por otra parte, en cuestiones más técnicas nos hemos encontrado también con dificultades, pues ha sido difícil empatar nuestros tiempos con el voluntariado y la necesidad de dedicarle un tiempo valioso a la construcción de esta guía. Sumado a esto, de iniciar en un equipo de 4 personas, ahora solo quedamos dos, lo que lamentamos por las valiosas contribuciones de nuestras compañeras que no podrán seguir en el proceso, fuera de esto seguimos entusiastas, por nosotras y por todas.”

Grupo 3: Campaña sensibilización acoso sexual callejero

“Campaña de sensibilización contra el acoso sexual callejero

El trabajo grupal en la Fase 2 del proyecto Campaña de sensibilización del acoso sexual callejero consistió en la ejecución del proyecto, en el uso de diferentes medios para visibilizar el acoso sexual callejero, partiendo de las premisas de la fase anterior.

La primera tarea consistió en crear un panfleto un arma para acercarse al público masivo y dar a conocer la campaña. Comenzamos por definir el nombre de la campaña: La Calle No Es Solo Tuya por considerar que es la que mejor representa el origen del acoso sexual callejero y es el hecho de que hay hombres que consideran que los espacios públicos y semipúblicos son suyos y practican el acoso como parte de “poder hacer lo que quiero en un espacio que es mío y en el que mando yo”. Utilizamos dos lemas para completar la campaña. Uno dirigido a ellos: Ellas no han pedido tu opinión… ¡Ahórratela!  Y otro dirigido a ellas: Identifícalo, compártelo, denúncialo… ¡Plántale cara al acoso! Ya que habíamos considerado que el grupo diana de nuestra campaña debía ser mujeres y hombres, pero especialmente ellos ya que queremos que sea su actitud la que cambie. Y no enfocarnos solo hacia las mujeres como la mayoría de campañas de sensibilización hace y que acaba haciendo responsable a las mujeres de cambiar esa realidad. Escogimos una imagen considerando el impacto que podría suponer. Creemos que es fiel a la realidad de lo que supone el acoso sexual callejero y que llama la atención de las personas, que se detendrían a observar, pensar y repensar lo que el panfleto, y luego el cartel, pretenden transmitir.

La información que se ofrece en el panfleto son: los objetivos de la campaña, una definición de acoso sexual callejero,  una contextualización del tema, las formas de participación y los datos de contacto.

La segunda tarea consistió en abrir un espacio de recogida de firmas virtual, difundir la iniciativa y valorar su impacto en la sociedad. Valoramos la posibilidad de utilizar el portal web Oiga.me, una plataforma de recogida de firmas sin ánimo de lucro, que no hacía uso comercial ni político de los datos de las usuarias y usuarios pero surgieron dificultades para iniciar sesión en este portal, de manera que finalmente empleamos el portal Change.org.

Nos registramos como Campaña #LaCalleNoEsSoloTuya (dentro del Voluntariado contra el acoso sexual callejero de AEGI). La petición que lanzamos es que las administraciones públicas impulsen una campaña para la prevención del acoso sexual callejero, que visibilice y ayuden en la denuncia y erradicación de estas situaciones. Valoramos dirigir la petición al gobierno del Estado español o varios ayuntamientos. Finalmente nos decidimos por dirigirla sólo a un ayuntamiento para ver el alcance de la medida, al ayuntamiento de Cádiz. El enlace al espacio de recogida de firmas virtual de nuestra campaña es:

https://www.change.org/p/ayuntamiento-de-c%C3%A1diz-impulsar-una-campa%C3%B1a-p%C3%BAblica-para-la-prevenci%C3%B3n-del-acoso-sexual-callejero-2

La tercera tarea consistió en crear un cartel sobre la campaña, claro y directo para llegar a gran cantidad de público. Para el diseño del cartel utilizamos el lema de la campaña La Calle No Es Solo Tuya con los slógans Ellas no han pedido tu opinión… ¡Ahórratela!  Y Identifícalo, compártelo, denúncialo… ¡Plántale cara al acoso! La misma imagen que consideramos impactante para la campaña es la que hemos utilizado para el cartel. Acompañado de la información de contacto (cuenta de gmail y Twitter)

Finalmente, hemos lanzado la campaña y la recogida de firmas utilizando nuestras redes personales y las redes sociales a través de las cuentas de Twitter y Facebook que hemos abierto.”

Grupo 4: Proyecto investigación acoso sexual callejero

“La segunda fase del proyecto que corresponde a la realización de entrevistas cualitativas y  que supone el elemento central de la investigación es la más importante, complicada y a la vez más satisfactoria.

Realizar entrevistas a otras mujeres ha supuesto una experiencia muy enriquecedora porque permite conocer parte de la historia de las personas, y aprender de ellas.

También lo es porque a través de estas entrevistas va a tomar forma nuestra investigación, una investigación que busca dar a conocer que el acoso sexual callejero forma parte de la vida cotidiana de muchas mujeres, que muchas mujeres se sienten inseguras y con miedo al pasear solas de noche. Y este trabajo pretende visibilizar esta problemática, concienciar de la situación y sobre todo dar voz a todas las mujeres.

Las entrevistadas para formar parte de la investigación reúnen perfiles diversos, se ha pretendido representar a todos los grandes grupos de edad y a dos grandes niveles educativos (personas sin estudios universitarios y personas con estudios universitarios).

Todas ellas consideran que la mujer siente un mayor nivel de inseguridad al andar solas de noche por la calle, debido al posible componente sexual de las agresiones. Aunque existen diferencias en cuanto a su opinión sobre la inseguridad de los hombres, ya que algunas creen que no tienen dicho sentimiento, mientras que una de ellas llega a afirmar que la mayoría de hombres siente miedo a una posible agresión, pero no lo expresan a diferencia de las mujeres.”

Grupo 5: Espacio de denuncia e intervención en caso de acoso sexual callejero. 

“PREPARANDO EL TALLER Esta ha sido la labor principal de esta segunda fase. Durante estas dos semanas nos hemos centrado en diseñar y organizar las actividades que conformarán el taller sobre Acoso Sexual Callejero que impartiremos en la tercera fase del voluntariado a un grupo de entre 20-40 mujeres que realizaron el cuestionario de denuncia en la fase anterior. Esta fase ha sido menos dinámica, puesto que la interacción directa con el público ha sido menor, a pesar de haber mantenido la página de LA CALLE TE ESUCHA al día y en constante funcionamiento. Pero, en contrapartida, esta menor interacción nos ha permitido tener más tiempo para meditar y sopesar cuales serían los temas más apropiados a tratar en el taller y cuales las actividades y dinámicas que mejor lo enfocarían, dando como resultado las siguientes actividades: 1) Nos presentamos 2) ¿Qué es el acoso sexual callejero? 3) La cara y la cruz del PIROPO 4) Mitos sobre el acoso sexual callejero 5) ¿Qué me quieres enseñar? 6) Las cosas que pienso de ti y nunca te digo 7) ¿Qué hago si me acosan? 8) Cierre de actividad Con este elenco de temáticas se ha querido hacer hincapié principalmente en que las participantes en el taller lleguen a obtener unos conocimientos básicos sobre este fenómeno, así como saber distinguir las conductas que se nos presenta normalizadas pero que en realidad se encuadran como propias del acoso sexual callejero; todo ello sin olvidar ofrecer unos consejos básicos sobre cómo actuar ante un caso de este tipo. Todo ello se ha hecho teniendo en cuenta que el taller no va dirigido a un público experto y que, por tanto, las actividades han de ser más dinámicas que teóricas para no caer en la saturación de las participantes.”

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